No voy a referirme a lo bonita que es la Universidad de Salamanca, ni a su fama internacional (ganada, por otra parte, en buena lid, merced a tiempos pasados), sino a lo que es hoy día y en lo que se ha convertido.
Nepotismo, clientelismo, endogamia, amiguismo, etc... Son términos que pueden perfectamente aplicarse al funcionamiento de la otrora excelsa y excelentísima Universidad de Salamanca. Si quieres ser becario, haz lo que haría un buen esclavo sumiso; si quieres dar clase, haz el triple de lo que haría un buen esclavo sumiso.
Esto no es lo peor. Lo peor es que el amiguismo funciona antes incluso de acabar la carrera. Si conoces a un profesor, o tu padre es amiguito del profesor, tienes la mitad de la carrera, al menos, hecha. ¿Queréis nombres? No hace falta, todos los que estéis estudiando en esta universidad, o lo hagáis hecho, conocéis esto. Yo lo he visto en la Facultad de Geografía e Historia y en la Escuela de Magisterio de Zamora, pero seguro que en todas las Facultades y Escuelas funciona igual.
Así que si queréis simplemente aprobar, o llegar a ser profesores universitarios, no estudiéis, simplemente ¡lamed culos!
Empezamos dando caña, Rekhiario. Eso está bien, sobre todo porque hace falta que alguien llame a las cosas por su nombre y hable de la realidad tal como es y no como la señorita Pepis de turno diga que es. Yo también estuve en la Universidad de Salamanca, aunque mucho menos tiempo que otros.
ResponderEliminarMucha suerte con el blog y si vas a repartir leña, tienes un fiel seguidor. Ya sabes quién soy, ¿verdad?
saludos.